- Auditor energético acreditado: realiza la auditoría oficial, recoge datos, inspecciona instalaciones, cuantifica pérdidas y emite el informe regulatorio. Debe estar inscrito en el registro del organismo competente de la comunidad autónoma, así como cumplir los requisitos establecidos en el RD 56/2016 y en las normas UNE-EN 16247 e ISO 50002. Esta figura es la que tiene la capacidad de firmar la auditoría energética.
- Consultor energético: analiza la estrategia energética, optimiza contratos y tarifas, diseña planes de mejora y acompaña la ejecución de medidas, y es el que se encarga de traducir la complejidad de la auditoría. Este no requiere acreditación específica para estas funciones, aunque sí una extensa formación técnica especializada



