La monitorización energética es el registro continuo del consumo de energía de una empresa, en uno o varios puntos de la instalación y en intervalos cortos, para atribuir cada consumo a un equipo y a una franja horaria.
El contador de la distribuidora ya da la curva del suministro completo. La submedición añade la medida por circuito o por máquina, que permite atribuir un pico de potencia o un consumo de reactiva a un equipo concreto.
¿Qué es un sistema de monitorización energética?
Un sistema de monitorización energética es el conjunto de equipos de medida, comunicaciones y software que registra el consumo en varios puntos de una instalación y lo guarda como series temporales. Tiene tres partes:
- Equipos de medida: contadores, subcontadores y analizadores de redes instalados en los cuadros eléctricos.
- Comunicaciones: la red que lleva las lecturas de cada equipo a un servidor.
- Software: almacenamiento de las series, gráficos y alarmas cuando un valor sale del rango fijado.
Las magnitudes básicas son la energía activa (kWh), la energía reactiva (kVArh) y la potencia demandada (kW). Con un analizador de redes se añaden tensión, corriente y factor de potencia. El mismo sistema puede integrar contadores de gas, agua o aire comprimido.
El contador de facturación mide la frontera entre la red de distribución y la instalación, identificada por su CUPS. La submedición del sistema de monitorización mide dentro, aguas abajo de ese contador.
Cómo monitorizar el consumo eléctrico de una empresa
La monitorización parte de los datos que ya tiene la distribuidora, disponibles sin instalar ningún equipo, y los completa con medida propia.
Nivel 1: los datos de la distribuidora. El contador del suministro registra la curva de carga mediante telemedida, y la distribuidora la almacena. Para consultarla existe Datadis (datadis.es), la plataforma común de las distribuidoras eléctricas españolas. Con un solo registro reúne los suministros de una empresa aunque dependan de distribuidoras distintas, y ofrece:
- Datos de contrato: tarifa de acceso y potencias contratadas por periodo.
- Consumos: curva horaria y, según el tipo de punto de medida, curva cuartohoraria.
- Potencias máximas: la demanda máxima registrada, con su fecha, hora y periodo.
El titular puede autorizar a terceros a consultar sus suministros. Los datos se descargan desde la web o se leen por API para cargarlos en un software.
Nivel 2: la medida dentro de la instalación. La curva de la distribuidora es la suma de todo lo que cuelga del contador. Si marca un pico a las 10:15 de un martes, dice cuánta potencia se demandó y en qué cuarto de hora. Qué equipo la demandó lo dicen los subcontadores y analizadores instalados por circuito o por máquina: el arranque simultáneo de dos compresores, un horno o la climatización.
| Curva de la distribuidora (Datadis) | Medida dentro de la instalación | |
|---|---|---|
| Qué abarca | El suministro completo, un CUPS | Cada circuito, cuadro o máquina con equipo propio |
| Magnitudes | Consumo de energía activa y potencias máximas | Activa, reactiva, potencia, tensión, corriente y factor de potencia, según el equipo |
| Resolución | Horaria o cuartohoraria, según el tipo de punto de medida | La que se configure en el equipo |
| Instalación | Ninguna: usa el contador existente | Equipos en los cuadros y software |
| Uso | Contrastar la factura y la potencia contratada | Atribuir consumos y picos a un equipo concreto |
El analizador de redes
El analizador de redes eléctricas mide en un punto de la instalación la tensión, la corriente, las potencias activa, reactiva y aparente, el factor de potencia y la energía. Según el modelo, mide también los armónicos y su distorsión total (THD).
Hay dos formatos:
- Fijo: de panel o de carril DIN, queda instalado en el cuadro y envía sus lecturas al software de monitorización.
- Portátil: se conecta durante una campaña de medida y se retira al terminarla.
Un subcontador registra energía y sirve para repartir el consumo entre líneas. El analizador da además la potencia reactiva, el factor de potencia y, según el modelo, los armónicos, que es lo que hace falta para dimensionar una batería de condensadores o localizar la línea que los genera.
Qué penalizaciones de la factura detecta la monitorización
Dos conceptos de la factura dependen del perfil de la carga, y los dos los regula el artículo 9 de la Circular 3/2020 de la CNMC (BOE-A-2020-1066).
Excesos de potencia. El exceso de potencia se factura cuando la potencia demandada supera la contratada en un periodo. En los puntos de medida tipo 1, 2 y 3 el exceso se mide en cada cuarto de hora. La factura suma los cuadrados de esos excesos, saca la raíz cuadrada y la multiplica por el término de exceso del periodo (artículo 9.4.b.2). En los tipos 4 y 5 el término se expresa en €/kW y día.
Para 2026, la Resolución de la CNMC de 18 de diciembre de 2025 (BOE-A-2025-26348, Anexo II) fija para los puntos de medida tipo 1, 2 y 3, en la tarifa 6.1TD, un término de 3,431797 €/kW en P1 y de 1,818277 €/kW en P2. Un exceso de 10 kW en P1 durante cuatro cuartos de hora se factura como 3,431797 × √(4 × 10²) = 3,431797 × 20 = 68,64 €. Un solo cuarto de hora en P1 con 20 kW de exceso da la misma cifra: 3,431797 × √(20²) = 68,64 €.
La curva cuartohoraria de la distribuidora dice en qué cuarto de hora hubo exceso. La monitorización interna añade dos cosas: un aviso cuando la demanda del cuarto de hora en curso se acerca a la potencia contratada, y el equipo que provocó el pico.
Energía reactiva. Se factura la energía reactiva que excede el 33 % de la energía activa en el periodo de facturación, en todos los periodos salvo P6, y no se aplica a los suministros de baja tensión de hasta 15 kW (artículo 9.5). El Anexo III de la misma resolución fija para 2026, en los periodos 1 a 5:
- cos φ ≥ 0,95: 0 €/kVArh.
- 0,80 ≤ cos φ < 0,95: 0,041554 €/kVArh.
- cos φ < 0,80: 0,062332 €/kVArh.
Un analizador por línea muestra qué cargas bajan el factor de potencia. También detecta una batería de condensadores con un escalón averiado: el factor de potencia cae en el registro diario de esa línea, antes de que el recargo llegue a la factura del mes.
Monitorización y sistema de gestión energética (SGE)
Un sistema de gestión energética (SGE) es el marco organizativo con el que una empresa gestiona de forma sistemática su consumo y su desempeño energético: política energética, línea base, indicadores, objetivos y revisión por la dirección. Sus requisitos están en la norma ISO 50001:2018.
La monitorización aporta los datos, y el SGE fija qué se hace con ellos. Una plataforma de monitorización energética cubre la captura y la visualización. El SGE añade quién revisa cada indicador, con qué frecuencia y cómo se responde a una desviación.
La ISO 50001:2018 lo concreta en su apartado 6.6, que pide planificar la recogida de datos de energía. Los datos que se recogen, por medición cuando procede, y se conservan como información documentada incluyen:
- Consumo de energía: de los usos significativos de la energía y de la organización.
- Variables pertinentes: las que influyen en el consumo de cada uso significativo, como la producción o la temperatura exterior.
- Criterios operacionales: las condiciones de operación de los usos significativos.
- Factores estáticos: cuando procede.
- Planes de acción: los datos que especifica cada plan.
El software de gestión energética convierte esas series en indicadores de desempeño energético (IDEn), como los kWh por tonelada o por unidad producida, y los compara con la línea base. La lectura de esos indicadores puede hacerla el equipo propio o un servicio de monitorización externo, con informes periódicos de picos, desviaciones y tendencias.
Monitorización energética y auditoría energética
El RD 56/2016 (BOE-A-2016-1460) somete a las grandes empresas a una auditoría energética obligatoria cada cuatro años. A estos efectos son grandes empresas las que ocupan al menos 250 personas y las que superan 50 M€ de volumen de negocio y, a la vez, 43 M€ de balance general (artículo 2.1). La auditoría cubre como mínimo el 85 % del consumo total de energía final (artículo 3.1).
El artículo 3.3.a) exige que la auditoría se base en «datos operativos actualizados, medidos y verificables» de consumo y, en el caso de la electricidad, en perfiles de carga siempre que se disponga de ellos. Una empresa con monitorización llega a la auditoría con esos perfiles por línea ya registrados. Sin ella, el auditor depende de la curva de la distribuidora y de campañas de medida con analizadores portátiles.
Tras la auditoría, la monitorización sirve para comprobar con datos medidos si cada medida propuesta produce el ahorro estimado.
El mismo real decreto da por cumplida la obligación si la empresa aplica un sistema de gestión energética o ambiental certificado por un organismo independiente, como la ISO 50001, siempre que incluya una auditoría energética conforme al artículo 3.3 (artículo 3.2.b). En ese caso la monitorización alimenta a la vez el SGE y la auditoría.
La Directiva (UE) 2023/1791 pasa el criterio de obligación del tamaño de la empresa a su consumo de energía. Según el MITECO (consultado en octubre de 2026), mientras no se transponga, la norma de referencia en España sigue siendo el RD 56/2016.
Preguntas frecuentes
¿Qué sistemas de monitoreo existen?
Los sistemas de monitoreo energético se diferencian por dónde miden y durante cuánto tiempo:
- Telemedida del contador de suministro: registra la curva de carga del suministro completo, que se consulta en Datadis.
- Submedición fija: subcontadores y analizadores de redes instalados de forma permanente en los cuadros y conectados a un software.
- Campaña de medida: analizadores portátiles conectados durante un periodo acotado, por ejemplo para una auditoría o un estudio de reactiva.
Además de la electricidad, la submedición puede abarcar gas, agua o aire comprimido.
¿Qué son las mediciones energéticas?
Las mediciones energéticas son los registros que toma un equipo de medida en un punto de la instalación y en un intervalo de tiempo: energía activa (kWh), energía reactiva (kVArh), potencia demandada (kW) y, con un analizador de redes, tensión, corriente y factor de potencia. Las del contador de suministro son la base de la factura. Las de los subcontadores sirven para el análisis interno. El RD 56/2016 exige que las auditorías energéticas se basen en datos medidos y verificables y, en electricidad, en perfiles de carga cuando estén disponibles.



